Una herramienta SEO puede mostrar que tus principales keywords perdieron posiciones de un día para otro, aunque el comportamiento real de tu sitio en Google no haya cambiado de la misma manera.
Ese es precisamente el riesgo que está enfrentando la industria del SEO.
El 27 de octubre de 2026, Semrush confirmó que algunas solicitudes automatizadas a Google están recibiendo páginas de resultados distintas de las que normalmente vería un usuario. El problema, conocido como poisoned SERPs, puede generar mediciones incorrectas de posicionamiento cuando los sistemas de monitoreo no consiguen identificar esas anomalías.
No se trata de un caso aislado. Ahrefs, Nozzle y otros proveedores han documentado comportamientos similares durante septiembre y octubre.
La consecuencia para los equipos de marketing es importante: una caída registrada en un dashboard no necesariamente significa que una página perdió visibilidad real en Google.
Qué confirmó Semrush y cómo afecta a los rankings SEO
Las herramientas de rank tracking monitorean periódicamente determinadas búsquedas para identificar dónde aparecen los sitios web y cómo cambian sus posiciones. Para hacerlo, dependen de procesos automatizados de recolección de resultados. Cuando esa información llega alterada o incompleta, también puede afectar las mediciones construidas a partir de ella.
Semrush identificó dos manifestaciones del problema. En algunos casos, los resultados son evidentemente incorrectos: aparecen páginas que no corresponden con la consulta, incluso en las primeras posiciones. En otros, la SERP parece normal al principio, pero más adelante incluye resultados con poca relación con la búsqueda original.
La empresa compartió un ejemplo de Brasil en el que una consulta sobre un modelo específico de carriola devolvió una página de equipamiento odontológico, aparentemente por la coincidencia con la palabra portuguesa carrinho.
Este segundo tipo de anomalía es especialmente difícil de detectar porque el sistema recibe una página con apariencia legítima. No necesariamente aparece un error, un CAPTCHA o una advertencia de que la información es incorrecta.
Semrush explicó que ajustó sus fuentes de datos, incorporó controles adicionales y estableció procesos para excluir o volver a recolectar resultados sospechosos.
La compañía no afirmó que todos sus rankings sean incorrectos ni que sus usuarios estén experimentando pérdidas generalizadas de posicionamiento. Su comunicado reconoce problemas potenciales en determinadas mediciones y describe las acciones implementadas para reducirlos.

La investigación de Nozzle también encontró anomalías en México
La confirmación de Semrush llega después de varias semanas de reportes similares. El 22 de octubre, Ahrefs informó que observaba resultados afectados en un rango de entre 5% y 20%, dependiendo de su proveedor de datos. También señaló que estaba filtrando respuestas anómalas y revisando información histórica potencialmente afectada.
Una investigación particularmente relevante para Latinoamérica es la de Nozzle. La compañía analizó resultados automatizados de Google en 53 países, utilizando datos recopilados hasta el 21 de octubre de 2026. Su metodología consistió en comparar los sitios que normalmente aparecían para cada keyword contra los resultados obtenidos posteriormente, identificando variaciones extraordinarias.
En México, Nozzle clasificó como anómalas el 10.4% de 227,640 SERPs evaluadas desde el 13 de septiembre.
El análisis también encontró resultados sospechosos en otros mercados latinoamericanos:
- Colombia: 12.9%
- Argentina: 11.3%
- Brasil: 11.0%
- Chile: 10.9%
- Perú: 10.9%
- México: 10.4%
Fuente: Nozzle Research. Porcentaje calculado sobre las SERPs evaluadas para cada país, no sobre todas las búsquedas realizadas por sus usuarios.
Estas cifras no significan que el 10.4% de las búsquedas mexicanas esté afectado, ni que Semrush reporte ese porcentaje de datos incorrectos. Son resultados específicos de la muestra y metodología de Nozzle.
También existe otra limitación importante: Nozzle identifica anomalías mediante comparaciones históricas. Sus resultados son evidencia de inconsistencias, pero no permiten determinar individualmente si cada cambio corresponde a una intervención deliberada de Google.
Aun con estas precisiones, el hallazgo demuestra que el fenómeno también está presente en la información automatizada recolectada para mercados latinoamericanos.
¿Google está modificando los resultados que reciben las herramientas SEO?
Varios proveedores consideran que las anomalías podrían estar relacionadas con mecanismos más estrictos para limitar la extracción masiva de información de Google. Una de las hipótesis de la industria vincula estos cambios con los esfuerzos por restringir la recopilación automatizada de datos utilizados por sistemas de inteligencia artificial.
Sin embargo, Google no ha confirmado públicamente que esté alterando deliberadamente las SERPs con ese propósito.
Lo que sí sabemos es que las herramientas externas no tienen acceso a los mismos datos internos que utiliza Google para sus sistemas de clasificación.
En su documentación oficial sobre herramientas SEO de terceros, Google aclara que estos proveedores no disponen de acceso a sus datos internos de ranking y recomienda utilizar Search Console para comprender el rendimiento real de un sitio.
Esto no invalida el trabajo de plataformas como Semrush o Ahrefs, que siguen siendo útiles para investigar keywords, competidores y tendencias de posicionamiento. Pero ayuda a entender por qué sus mediciones pueden diferir de los resultados observados por Google.
También explica por qué conviene distinguir entre una posición registrada por un proveedor externo y las métricas de rendimiento que Google ofrece directamente a los propietarios de sitios web.
El riesgo para marketing: tomar decisiones sobre datos incorrectos
Imaginemos una empresa que lleva varios meses trabajando para posicionar una página de servicios. Su herramienta de monitoreo muestra que varias keywords importantes desaparecieron del top 10. El equipo interpreta el movimiento como una pérdida de visibilidad y comienza a modificar contenidos, revisar enlaces internos y replantear la estrategia.
Pero, al consultar Search Console, descubre que las impresiones y los clics de esas páginas permanecen relativamente estables.
Eso no demuestra automáticamente que la herramienta externa se equivocó. Sin embargo, sí representa una discrepancia que merece investigarse antes de realizar cambios importantes.
En una estrategia de marketing de contenidos y SEO, estas situaciones pueden desencadenar decisiones innecesarias: reescribir páginas que funcionan, despriorizar temas valiosos o presentar reportes alarmantes a clientes y directivos.
El problema se agrava cuando un equipo utiliza los rankings como indicador principal de éxito sin contrastarlos con otras métricas.
Posición, impresiones, clics, sesiones y conversiones miden cosas diferentes.
Una keyword puede perder posiciones y mantener parte de su tráfico. Otra puede conservar su ranking y generar menos clics porque disminuyó el interés de búsqueda o cambió la presentación de los resultados.
Por eso una caída de rankings, incluso cuando es real, necesita contexto antes de convertirse en una decisión de negocio.
Cómo comprobar si una caída de posiciones SEO es real
La recomendación de Semrush es contrastar los movimientos inesperados con datos propios, especialmente Google Search Console. Podemos llevarla a un proceso de diagnóstico que combine cuatro fuentes de información.

1. Identifica exactamente qué cambió en el rank tracker
Empieza por revisar las keywords afectadas y la fecha en que comenzó el movimiento. Comprueba que la configuración de ubicación, dispositivo y tipo de búsqueda sea comparable con las mediciones anteriores.
También revisa si los competidores habituales desaparecieron de la misma SERP. Un cambio simultáneo y extraordinario de muchos resultados puede ser una señal de anomalía, aunque por sí solo no la confirma.
En su investigación, Nozzle observó que el 67.9% de las SERPs clasificadas como anómalas recuperaban sus sitios habituales dentro de los siguientes tres días. Es una observación de su muestra, no una regla universal para diagnosticar cualquier caída.
2. Contrasta las consultas y páginas en Search Console
Abre Rendimiento → Resultados de búsqueda y selecciona las consultas o páginas donde tu herramienta externa reporta las mayores variaciones.
Compara periodos completos y equivalentes, utilizando los mismos filtros de país y dispositivo cuando sea posible. Revisa cuatro indicadores: impresiones, clics, CTR y posición promedio.
Aquí hay una diferencia metodológica importante. Search Console calcula posiciones promedio sobre las impresiones registradas, mientras que un rank tracker suele consultar posiciones específicas en determinados momentos y ubicaciones.
Por lo tanto, no esperes cifras idénticas. Busca tendencias coherentes o discrepancias significativas.
3. Comprueba si también cambió el tráfico orgánico
En GA4, revisa las sesiones provenientes de google / organic y analiza las páginas de destino afectadas. Observa si disminuyeron las sesiones y, cuando exista medición configurada, los eventos clave o las conversiones relacionadas con ese tráfico.
Google explica que los clics de Search Console y las sesiones de Analytics utilizan definiciones distintas. Por eso es normal encontrar diferencias entre ambas herramientas, incluso cuando funcionan correctamente.
Lo importante es determinar si los indicadores muestran un comportamiento consistente. También considera la latencia de los datos. Los últimos días de Search Console pueden no estar completos, por lo que una comparación precipitada podría generar otra interpretación incorrecta.
4. Evalúa las señales antes de modificar la estrategia
No todas las combinaciones de datos justifican la misma respuesta:
- Caída en rank tracker, pero estabilidad en Search Console y GA4: investiga posibles errores de recolección, diferencias metodológicas o de configuración.
- Caída persistente de impresiones y clics: investiga cambios reales de visibilidad, demanda, indexación o rendimiento orgánico.
- Impresiones estables, pero menos clics: revisa CTR, cambios en la SERP, intención de búsqueda y comportamiento del usuario.
- Datos contradictorios o todavía incompletos: confirma comparabilidad, fechas, segmentos y nueva recolección antes de concluir.
Estas interpretaciones son orientativas. Ninguna combinación demuestra por sí sola una causa específica.
Si la información apunta a una caída real y sostenida, el siguiente paso es investigar el sitio: indexación, problemas técnicos, cambios recientes, comportamiento competitivo y posibles actualizaciones de Google.
La guía oficial de Google para diagnosticar caídas de tráfico explica cómo revisar estas causas mediante Search Console y Google Trends.
Si la anomalía solamente aparece en un proveedor externo y no existe evidencia suficiente de un cambio real, tiene más sentido solicitar una revisión de los datos que comenzar inmediatamente a reescribir contenido.
Fuentes
- Semrush — Poisoned SERPs: An update on Google ranking data in Semrush. 27 de octubre de 2026.
- Ahrefs — An update on Google's poisoning of search results. 22 de octubre de 2026.
- Nozzle — Poisoned Google SERPs. Actualizado el 21 de octubre de 2026.
- AccuRanker — How AccuRanker Handles Poisoned SERPs. 19 de octubre de 2026, con actualizaciones posteriores.
- Google Search Central — Orientación sobre herramientas SEO de terceros.
- Google Search Central — Cómo depurar las disminuciones en el tráfico.
- Google Search Central — Cómo utilizar Search Console y Google Analytics para SEO.

